La vida del Pastor Cirilo Hernández es una prueba fehaciente de que para Dios no hay casos imposibles. Nacido el 24 de marzo de 1973 en San Juanico Ixmiquilpan, Hidalgo, México, creció en un entorno de fe profunda, pero también de gran persecución.
Su historia inicia desde antes de su nacimiento, pues su padre inicialmente era sacerdote del pueblo natal; un día recibió la indicación de dar la misa en Latín y no en español; pensando que no tenía sentido ya que nadie entendería solicitó permiso para darla en el dialecto natal del pueblo. El permiso fue negado y tuvo que obedecer, al estudiar el Latín se dio cuenta de que en realidad le pedían que repitiera una plegaria satánica, entonces al quejarse de esto y entender lo que en realidad decía la biblia, fue expulsado de la iglesia.
Después de esto experimentó un evento que marcó un antes y un después en su existencia: tras un accidente automovilístico devastador, fue declarado muerto. En ese momento de oscuridad, su espíritu clamó al Dios que sana y salva, haciendo un pacto de servicio eterno. La respuesta divina fue una sanidad instantánea y milagrosa que desconcertó a la ciencia médica y se convirtió en su primera plataforma de evangelización.
Sin embargo para su hijo Cirilo Pérez la situación fue muy complicada, ya que lo maltrataban personas del pueblo por ser hijo del Pastor, lo que lo hizo odiar a toda la sociedad y a Dios. A sus 12 años decide viajar a la capital de México, donde se convirtió en el líder de una pandilla sin saberlo claramente. Posterior a sus 16 años decide viajar a Estados Unidos.
Tras un periodo de luchas personales y un proceso de transformación en los Estados Unidos, Cirilo encontró la paz definitiva en el bautismo, donde fue restaurado de las adicciones y de un pasado de violencia. Su liderazgo natural, que antes utilizaba de forma errónea, fue purificado por el Espíritu Santo para convertirse en un imán de almas. Incluso antes de su conversión total, Dios ya usaba su voz para transformar pandillas y grupos de personas del pecado, llevándolos al arrepentimiento.
Un Líder Preparado para el Servicio
Hoy, el Pastor Cirilo Hernández no solo es el guía espiritual de Rebaño de Jesucristo, sino un ministro integral debidamente certificado para las necesidades actuales del Cuerpo de Cristo:
El Pastor Cirilo vive para cumplir la palabra profética que recibió al inicio de su camino: «Serás un pescador de hombres fuera de tu tierra», llevando esperanza y restauración a las naciones.
Hoy en día, Rebaño de Jesucristo ha dejado de ser una iglesia local para convertirse en una red de apoyo y cobertura. Bajo una visión apostólica y misionera.
Existimos para dar cumplimiento a la Gran Comisión, transformando vidas a través de la pesca de almas y el establecimiento de altares de adoración. Nuestra labor es evangelizar con pasión, discipular con integridad y fundar comunidades de fe sólidas que sirvan de refugio y crecimiento espiritual para cada familia en las naciones donde operamos.
Ser un movimiento ministerial de alcance global, reconocido por expandir el Reino de Dios mediante una red internacional de iglesias que manifiesten el amor de Cristo. Proyectamos consolidar nuestra presencia en Perú, Colombia, Venezuela y Honduras, mientras nos extendemos a nuevos territorios, levantando una generación de creyentes comprometidos con la gran cosecha mundial.
Creemos en la Trinidad (Dios Padre, Hijo, Espíritu Santo), en la imposición de manos, en la profecía, oración de los unos por los otros, la resurrección y segunda venida de Cristo.
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Mateo 16:24
Pastor Genral
Director
Liderazgo
Experimentar la presencia de Dios trae restauración, libertad y un nuevo comienzo para cada persona.
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es.” (2 Corintios 5:17)
En este ministerio nadie camina solo; somos una familia espiritual que se apoya, ama y crece unida en la fe.
“Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios.” (Efesios 2:19)
Te ayudamos a fortalecer tu relación con Dios a través de la Palabra, la oración y el crecimiento espiritual constante.
“Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones.” (Mateo 28:19)
Creemos que cada persona tiene dones dados por Dios para edificar la iglesia y bendecir a otros.
“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros.” (1 Pedro 4:10)
Somos enviados a compartir el evangelio y alcanzar vidas para Cristo con pasión y obediencia.
“Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.” (Mateo 4:19)
Únete a nuestros ministerios y descubre cómo puedes crecer en fe, servir con tus dones y transformar vidas.