El Ministerio Rebaño de Jesucristo nació no solo como una congregación local, sino como un movimiento de fe con destino internacional. Su origen se remonta a la fidelidad de reuniones hogareñas donde el enfoque principal era la restauración de la familia y el discipulado personal.
Tras superar los desafíos propios de sus primeros años —incluyendo procesos de división y reestructuración—, la mano de Dios se manifestó de manera sobrenatural. Lo que comenzó como un pequeño grupo de familias, recibió el favor divino mediante la provisión de lugares de reunión y periodos de gracia que permitieron consolidar la visión.
Hoy en día, Rebaño de Jesucristo ha dejado de ser una iglesia local para convertirse en una red de apoyo y cobertura. Bajo una visión apostólica y misionera, el ministerio ha logrado establecer y sostener congregaciones en:
Nuestra iglesia se define como un cuerpo de «pescadores de hombres», dedicados a plantar nuevas comunidades de fe y a formar líderes capaces de transformar sus naciones a través del Evangelio de Jesucristo.
Hoy en día, Rebaño de Jesucristo ha dejado de ser una iglesia local para convertirse en una red de apoyo y cobertura. Bajo una visión apostólica y misionera.
Existimos para dar cumplimiento a la Gran Comisión, transformando vidas a través de la pesca de almas y el establecimiento de altares de adoración. Nuestra labor es evangelizar con pasión, discipular con integridad y fundar comunidades de fe sólidas que sirvan de refugio y crecimiento espiritual para cada familia en las naciones donde operamos.
Ser un movimiento ministerial de alcance global, reconocido por expandir el Reino de Dios mediante una red internacional de iglesias que manifiesten el amor de Cristo. Proyectamos consolidar nuestra presencia en Perú, Colombia, Venezuela y Honduras, mientras nos extendemos a nuevos territorios, levantando una generación de creyentes comprometidos con la gran cosecha mundial.
Creemos en la Trinidad (Dios Padre, Hijo, Espíritu Santo), en la imposición de manos, en la profecía, oración de los unos por los otros, la resurrección y segunda venida de Cristo.
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Mateo 16:24
Pastor Genral
Director
Liderazgo
Experimentar la presencia de Dios trae restauración, libertad y un nuevo comienzo para cada persona.
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es.” (2 Corintios 5:17)
En este ministerio nadie camina solo; somos una familia espiritual que se apoya, ama y crece unida en la fe.
“Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios.” (Efesios 2:19)
Te ayudamos a fortalecer tu relación con Dios a través de la Palabra, la oración y el crecimiento espiritual constante.
“Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones.” (Mateo 28:19)
Creemos que cada persona tiene dones dados por Dios para edificar la iglesia y bendecir a otros.
“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros.” (1 Pedro 4:10)
Somos enviados a compartir el evangelio y alcanzar vidas para Cristo con pasión y obediencia.
“Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.” (Mateo 4:19)
Únete a nuestros ministerios y descubre cómo puedes crecer en fe, servir con tus dones y transformar vidas.